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El silencio vale más que mil palabras

febrero 24, 2012

Me ha gustado mucho este texto y quería compartirlo desde mi pequeño rincón…

Un día comprendí q el silencio vale más q mil palabras!: Un periodista le hizo una Entrevista a un hombre sabio, al entrar en la habitación le pregunto: ¿qué es lo que más le sorprende de la humanidad?, a lo que el sabio respondió: que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud. Que ansían el futuro y olviden el presente y así no vivan ni el presente ni el futuro. Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido……. Quedé en silencio un rato y le dije: Señor, cuáles son las lecciones de vida que debemos aprender? Y con una sonrisa respondió: … que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar, que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos, que una persona rica no es quien tiene más sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad, QUE EL FISICO ATRAE  PERO LA PERSONALIDAD ENAMORA. Que Quien NO VALORA lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido. Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y se una de ellas. Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir las mejores experiencias! Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.: Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aun con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa,  “estoy bien”.

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Los Mas Grandes Músicos

marzo 17, 2008

Los grandes músicos de nuestros tiempos han creado sus grandes joyas musicales en las decadas de los 60 y 70, de hecho entre los 100 grandes lp de la historia de la música, la gran mayoría son de estos años.

Me gustaria recordar a grandes músicos que hoy día muchos jovenes no conocen, tales como spencer david group, liderados por el virtuoso steve winwood, y con canciones emblemáticas como im a man o gimme some lovin. Y que decir de los zz top y ese fantastico tema La Grange, impresionante. La velvet underground, the clash, ramones, led zeppelin, the beatles , the rolling stone, steve miller band, jimi hendrix, y un largo etc de brillantes y virtuosos musicos que nos han regalado los temas mas impresionantes de las ultimos tiempos.

Desde aqui rendirle mi homenaje y poco a poco ir descubriendolos escuchando sus grandes temas, aqui os dejo enlace del primero que mencione con uno de sus grandes exitos, espero que os guste, mi pequeño homenaje al grande entre los grandes Steve Winwood

http://es.youtube.com/watch?v=BFaT69CyyKU

into the wild

febrero 25, 2008

Hacia rutas salvajes, pelicula que recomiendo a todos, unas sensaciones increibles cuando vi esta pelicula, me ha encantado, y por lo visto basada en hechos reales.

Un colega que decide abandonar la vida urbana y consumista y largarse sin dinero a buscarse la vida, conocer gente y vivir experiencias. con el objetivo de llegar a Canada para vivir en la naturaleza mas salvaje que existe sin contacto ninguno con la vida urbana, una pasada.

Fin de semana con Héctor el pirata

febrero 25, 2008

Pues si que tenia ganas de pasar un fin de semana con mi pequeñin, es que soy un padre escaqueao, me voy a la montaña y lo dejo solito al pobrecito mio. Pero en este mes de febrero me he portado bien, y siguiendo el magnifico post en el que ese peaso de Sr. De Tamble nos cuenta las diferentes actividades que realiza, comentare algunas de la cosillas que me ha permitido hacer este finde pasado por agua.

Pues el Sabado me levante bien tempranito, y mientras dormian mi pequeñín y mi querida esposa, me fui con la bicicleta para quemar un poquito de calorias , pero el tiempo se puso muy feo, asi que compre unos churritos y recuperamos las calorias comiendo churros con chocolate, que contenta se puso Montse cuando me vió aparecer con los churritos.

Me pase por el media mark y descambie la minicadena de 80 euros que compre para los reyes y que ya se habia estropeao la mamona, bueno por 40 euritos mas me he pillado otra Sony, espero que esta me dure un poquito mas. Triunfe comprandome un mp3 con tarjeta sd de 1gb por 12 leuritos de nada.

La tarde la pase entre sigarritos riendome y arreglando el mundo con mis amigos, entre ellos el señor abdela y el gran Bodo Krueger, tb puso su granito de arena mi cuñao, que siempre me relia el peasso de maricón. Llegar a las 9 a casa bañar a mi pequeñín y preparar la cenita mientras su madre lo duerme.

El domingo me desperte muy tempranito y me fui a correr , llegue al km 21 de la maraton y anime durante dos horas a todo ser viviente que pasó corriendo, africanos, rusos, viejos, jovenes, ciegos , minusvalidos, dos horas de sensaciones por no poder estar ahi con todos ellos en el tajo, pero el nacimiento de mi pequeñin no me ha permitido dedicarle el tiempo necesario para preparar una prueba de esta categoria. Curiosidades de la vida que llegó el sr. alcalde y se puso animar a mi lado. Me gusto mucho acompañar a un par de amigos durante 10 minutillos corriendo a su lado y dandole animos.  Despues me fui a casa corriendo tb con la ilusión de participar en el 2009.

Recoger a mi pequeñin y su madre y pasar el domingito callejaendo con sus tios y primos. Por ultimo sufrir viendo al Betis, ahi que añito llevamos. Y de nuevo bañar a mi pequeñin y quedarme dormido viendo una peli. Ahi queda eso Tommy, espero contar cosas mas divertidas en otra ocasión.

A Reciclar hermanos

enero 15, 2008

No quiero ser más papista que el papa, tampoco  mas verde que las hermosas praderas de Cannabis sativa en Ketama, pero amigos que trabajo os cuesta tener un cubo de basura organizado para reciclar un poquito. Venga que aunque el Rajoy no se lo crea, en España teníamos glaciares hace 50 años ( Será por el cambio climático, bueno habrá que preguntarle al primo del barbas). Coño si pasé el otro día por la catedral de Sevilla, despues del lavaito de cara que le han hecho, y parecía que la habían hecho hace dos dias, no tenía mierda la pobre. Por cierto un privilegio caminar por las calles de Sevilla y no tragarte el humo de los coches. Totalmente de acuerdo con la peatonalización de las calles del centros, vamos a caminar mas, que además dicen algunos que es bueno para el corazón.

Pues eso que a los que hemos traido niños a este mundo, nos gustaría que cuando crecieran pudieran disfrutar de las maravillas de la naturaleza, y creo que a este ritmo, cada vez nos quedaran menos rinconcitos donde evadirnos un poquito de la urbe.

Con la venia de los Yanquis, creo que podríamos hacer muchas cosas, y que hay energias desde hace muchísimo tiempo, para haber quitado ya por ejemplo el consumo de gasolina en los coches. Pero esa es una guerra que nos sobrepasa, vamos por lo menos a ganar la batalla del reciclaje en casa, vamos a aportar nuestro granito de arena. Y por favor si vamos al campo el fin de semana , vamos a intentar llevarnos la basura, que da una penita pasar por un parque natural y ver un botellin de cruzcampo , que ya no se ve ni la cruz en el botellin. Lleva mas de 10 años allí. Ah! y si no fuera por los pobres voluntarios que pasan de vez en cuando a recoger basuras, se pegaría otros 10 años en el mismo sitio.

Así que de vez en cuando un poquito de conciencia sobre estos temitas no nos viene mal, que to no va a ser divertirse en esta vida, lo cual me parece muy bien. Paz Hermanos y lo dicho el mundo Gira.

El Destino, ese amigo desconocido.

enero 13, 2008

Por que se encuentran dos personas en este infinito mundo, porque decimos a veces el mundo es un pañuelo, y nos encontramos al amigo inesperado en algún  rincón del mundo. Es curioso como una persona pasa por tu vida cientos de veces, en un autobus, ha estudiado cerca tuya, teneis algún amigo en común, ha vivido en tu mismo barrio, y lo has conocido por fin a los 32 en un club deportivo.

Y ves a una chica que en principio no te atrae y resulta que con los años es la madre de tus hijos. Analizando como han transcurridos estos primeros años de mi vida, cada vez creo mas en el Destino. Creo que las almas gemelas existen y pienso que aunque es dificil que se encuentren, a veces sucede este fenómeno.

A veces crees que no encontraras nunca más a un amigo que le perdiste la pista en el instituto, o a una novia que tuvistes, y con los años el Destino los pone otra vez en la orbita de tu camino. Aunque todos somos libres para elegir nuestros pasos y hacia donde queremos caminar, soy consciente de esa extraña fuerza que nos ata a tomar unas decisiones y no otras, y tb a caminar por unos lugares y no otros, y por supuesto a conocer a unas personas y no otras.

Solo quería darte las gracias destino, porque soy feliz con los pasos que me has dejado caminar, y aunque hace 15 años no tenía ni la mas remota idea de como sería mi vida actual. Ahora miro al pasado y creo que has estado detrás de todos mis pasos. Como pusiste a Dios en mi vida y me acercastes a el para que lo conociera. Gracias Dios, digo Destino…

Homenaje a Sir Edmund Hillary ( Primer Hombre en llegar a la cima del planeta).

enero 11, 2008

Hoy a fallecido a sus 88 años Sir Edmund Hillary, primer hombre en llegar a la cumbre del Everest. Además de un gran explorador de los de antaño, fue mejor persona, ya que dedicó gran parte de su vida a ayudar al pueblo Sherpa. Aqui os dejo sus palabras explicando como llegó a la cima del Everest con 8850 mts. y un enlace de la nocitia de su muerte.

Descanse en Paz

http://www.elpais.com/articulo/deportes/Muere/88/anos/Edmund/Hillary/primer/hombre/corono/Everest/elpepudep/20080110elpepudep_17/Tes

“SIR EDMUND HILLARY

A las 6.30 nos arrastramos fuera de la tienda. Preocupado por mis pies fríos, pedí a Tenzing que partiera y él se alejó del peñasco que protegía nuestra tienda abriendo una hilera de profundas huellas hacia la pronunciada pendiente de nieve en polvo a la izquierda de la arista principal. La arista estaba bañada por la luz del sol y a lo lejos, por encima de nosotros, divisamos la Cumbre Sur. Tenzing, moviéndose cuidadosamente, marcaba peldaños. Alcanzamos su cresta justo donde forma una característica protuberancia de nieve alrededor de 8.500 metros. Desde allí la arista se estrechaba hasta ser como el filo de un cuchillo, y como mis pies estaban ya calientes pasé delante.

Avanzábamos despacio pero ininterrumpidamente. Después de caminar un rato por esta arista más bien penosa, llegamos a una pequeña concavidad donde hallamos las dos botellas de oxígeno abandonadas en el anterior intento de Evans y Bourdillon. Rasqué el hielo de los manómetros y me alivió mucho comprobar que contenían aún varios cientos de litros de oxígeno.

Con la reconfortante certeza de contar con aquellas botellas continué el ascenso abriendo huella por la arista, que pronto se ensanchó, pronunciándose su inclinación para convertirse en la formidable pendiente de nieve que a lo largo de 150 metros asciende hasta la Cumbre Sur. Las condiciones de la nieve parecían peligrosas. Consulté con Tenzing acerca de la conveniencia de seguir adelante y él, aunque admitiendo que no le gustaban las condiciones de la nieve, concluyó con su frase familiar: «Como prefieras». Decidí continuar. No sin alivio, alcanzamos por fin una zona de nieve firme más arriba y, tallando peldaños a lo largo de las últimas pendientes, cramponeamos hacia la Cumbre Sur.

Eran las nueve de la mañana. Contemplamos con interés la arista virgen que teníamos delante. Tanto Bourdillon como Evans habían sido deprimentemente exactos y comprendimos que podía resultar una barrera casi insuperable. Aparentemente sólo había una zona segura: la escarpada pendiente de nieve entre las cornisas, y la pared de roca parecía estar compuesta de nieve firme y compacta. Cavamos unos asientos en la nieve justo debajo de la Cumbre Sur y nos quitamos el oxígeno. Una vez más realicé cálculos mentales. Se había acabado una de las botellas y ahora sólo quedaba una llena. Mientras tallaba peldaños al descender de la Cumbre Sur notaba una clara sensación de libertad y bienestar totalmente contraria a lo que yo hubiera esperado sentir a esta altitud.

Cuando mi piolet mordió en la primera pendiente de la arista, todas mis esperanzas se cumplieron. La nieve era cristalina y firme. Dos o tres golpes rítmicos del piolet bastaban para formar un peldaño suficientemente grande y un firme empujón al piolet lo hundía hasta medio mástil, proporcionando un seguro sólido y reconfortante. Me daba cuenta de que nuestro margen de seguridad a esta altitud no era grande y de que debíamos tomar todas las medidas de precaución. Así, yo avanzaba unos doce metros tallando una línea de peldaños mientras Tenzing me aseguraba. A continuación, yo hundía mi piolet y colocaba algunos anillos de cuerda en torno suyo, y Tenzing, protegido frente a un eventual resbalón, venía a reunirse conmigo. Después, otra vez volvía él a asegurarme mientras yo seguía tallando. Era impresionante mirar desde lo alto de aquella enorme pared de roca y divisar, 2.500 metros más abajo, las diminutas tiendas del campo IV en el Cwm Occidental [léase cum: circo o valle]. Trepando por las rocas y tallando presas en la nieve continuábamos nuestra progresión.

En una de aquellas ocasiones noté que Tenzing reducía el ritmo y parecía respirar con dificultad. Sospeché inmediatamente de su oxígeno. Observé que del tubo de salida de su máscara colgaban carámbanos de hielo, y al observarlo de cerca hallé que estaba completamente obturado por el hielo. Conseguí retirarlo, proporcionándole un gran alivio. Al revisar mi propio equipo descubrí que estaba ocurriendo lo mismo.

El tiempo parecía perfecto. Continué tallando escalones. Para sorpresa mía, estaba disfrutando con la ascensión tanto como jamás había disfrutado en una bella arista de mis Alpes neozelandeses. Después de una hora de marcha ininterrumpida llegamos al pie de un pasaje con aspecto de ser el más formidable problema de la arista: un resalte de roca de unos 15 metros. A aquella altitud, podía significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Aquella roca, lisa y casi desprovista de presas, podría haber sido un interesante problema para un grupo de expertos escaladores del Lake District un domingo por la tarde, pero aquí suponía una barrera para nuestras mermadas fuerzas. En su flanco Este había una gran cornisa, y a lo largo de todo el resalte ascendía una estrecha grieta entre la cornisa y la roca. Dejando que Tenzing me asegurara, me empotré dentro y luego, golpeando hacia atrás con los crampones, hundí las puntas en la nieve dura de detrás de mí y me levanté del suelo. Aprovechando las pequeñas presas en la roca y toda la fuerza de mis rodillas, hombros y codos, ascendí cramponeando literalmente de espaldas, rezando fervientemente para que la cornisa permaneciera unida a la roca.

A pesar del considerable esfuerzo progresé en forma continua aunque lenta, y mientras Tenzing me aseguraba ascendí hasta llegar por fin a lo alto del escalón, arrastrándome fuera de la grieta. Durante algunos momentos me quedé tumbado, recuperando el aliento, y por primera vez sentí la feroz certidumbre de que nada nos impediría ahora alcanzar la cumbre. Me aposté sólidamente e indiqué a Tenzing que subiera. Tiré de la cuerda mientras él luchaba hasta llegar por fin a la reunión, donde se dejó caer exhausto como un gran pez al que acaban de sacar del mar después de una terrible batalla.

La arista continuó en la tónica anterior. Cada vez que dejaba atrás un lomo, se izaba en la distancia otro más alto. El tiempo transcurría y la arista parecía no acabar nunca. Ahora comenzaba a estar cansado. Llevaba dos horas cortando peldaños sin interrupción, y también Tenzing se movía muy despacio. Mientras contorneaba otro recodo, me pregunté algo aburrido hasta cuándo podríamos aguantar. Nuestro entusiasmo inicial había desaparecido casi por completo y todo se iba convirtiendo en una lucha espantosa. De pronto observé que la arista que iba siguiendo, en lugar de ascender monótonamente, descendía de pronto, y mucho más abajo divisé el Collado Norte y el glaciar de Rongbuk. Miré hacia arriba y contemplé una estrecha arista de nieve que ascendía a una cumbre nevada. Unos pocos golpes más del piolet sobre la nieve compacta y estábamos arriba.

Mis sentimientos fueron de alivio: ya no había más peldaños que tallar, más aristas que atravesar ni más lomos que nos engañaran. Miré a Tenzing y a pesar del pasamontañas, las gafas y la máscara incrustada de carámbanos, no podía ocultar la contagiosa sonrisa de puro deleite al contemplar cuanto le rodeaba. Nos estrechamos las manos y entonces Tenzing me echó el brazo sobre los hombros y nos dimos palmadas mutuas en la espalda hasta quedar casi sin aliento. Eran las 11.30. En la arista habíamos invertido dos horas y media, pero pareció una vida entera”.

Extraído de Everest (revista Desnivel)